• Eduard Punset, (1936-2019), con su carismática personalidad y su curiosidad insaciable, fue capaz de despertar en muchos que, a priori, no hubieran estado interesados, esa necesidad de saber por qué somos como somos. Según decía, “había que explicar a la gente ciencia que le interesara, que les explicara cómo eran por dentro, qué les pasaba, por qué eran como eran. Ciencia popular”. El programa Redes (1996) lo hizo posible divulgando la ciencia en una época en que no había apenas nada de ciencia en la televisión, llegando a muchos y calando en la mayoría.

    De todos, éste es uno de los episodios que más destaco. Desbancando al estigmatizado inconsciente Freudiano, ahondamos en el poder y la sabiduría del nuevo inconsciente, con la humildad de reconocer, que no somos seres racionales, al menos, no tanto como creíamos. Pasen y vean.

  • La mentira tiene una función evolutiva, está ahí dónde hay vida, "hasta las flores mienten". Lo que pasa es que los humanos, gracias al desarrollo del pensamiento simbólico, que nos permite imaginar algo que no existe en la realidad, hemos aprendido a mentir más y mejor.

    Básicamente para sobrevivir. Pero no solo sobrevivir del riesgo del otro, sino de nosotros mismos: Las metáforas, los símbolos, las conjeturas y las mentiras, nos permiten sobrellevar la incertidumbre, porque necesitamos aferrarnos a la mentira de que la vida tiene algún sentido.

    Hasta la idea de nuestra propia identidad es ficticia, un autoengaño necesario: "mentimos y nos mienten porque queremos que nos quieran y nos reconozcan".

    La construcción de nuestro personaje, que va alterando su propia memoria añadiendo lo que queremos pensar de nosotros mismos, es una manera de darle lógica a lo que nos sucede y quienes somos. Pero ojo, es una arma de doble filo, ya que acabamos siendo lo que nos contamos de nosotros mismos, aunque sea mentira.

    Pero todos estamos rodeados de pequeñas mentiras, y las necesitamos, "el consuelo es que no todas las mentiras son

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  • Aquí un intento de desgranar los puntos fundamentales del artículo de Martin E. P. Seligman y John Tierney publicado en el New York Timesen Mayo del 2017.

    Filtramos información almacenada en nuestra memoria, para poder generar predicciones y ser capaces de proyectar futuras posibilidades. Ese es el propósito fundamental de la memoria: optimizar nuestra capacidad de enfrentarnos al presente y al futuro a través del análisis de lo acontecido en el pasado

    Podríamos decir así, que las emociones responden a nuestra capacidad cerebral de elaborar respuestas inmediatas, basándose en un análisis de lo sucedido, el objetivo principal de las cuales es guiar el comportamiento y el juicio futuros.

  • Con mucho respeto y admiración, comparto este texto publicado en el País, extracto de la colección póstuma de ensayos "El río de la conciencia" que el célebre neurólogo Oliver Sacks (1933-2015) dejó preparado dos semanas antes de fallecer. 

    Aunque los 10 ensayos ahondan temáticas diversas, todos confluyen en la voluntad de responder a la eterna pregunta que guió la investigación y estudio de Sacks: ¿Qué es lo que nos configura como humanos?

    En este extracto, se sumerge sobre la falibilidad de la memoria. ¿Cuál es la “verdad histórica” y la “verdad narrativa”? ¿Podemos llegar a distinguirlas? Y, ¿Cuál tiene más peso en nuestra experiencia? ¿Lo recuerdas?