Describirse, especialmente en nuestra sociedad occidental, pasa inequívocamente por definir “qué haces" y no “quién eres”, una sinécdoque altamente imprecisa.

Si escogieramos por empezar a definir quién soy, me describiría como una persona curiosa, apasionada y perseverante, ávida de aprendizaje y a quién le estimula el crecimiento continuo.

Lo que hago, ha variado dependiendo de las circunstancias que me he ido encontrando en la vida; de bailarina profesional al mundo de la Academia, a la Empresa y, ahora, el Coaching.

La necesidad de tener que volver a imaginarme a todos los niveles, debido a una lesión que me inhabilitó, no tan solo continuar mi profesión como bailarina profesional, sino caminar durante muchos años, me permiten hablar con propiedad cuando hablo de volver a inventarse.

Aprendí lo que significa la tenacidad, la perseverancia y la resiliencia a raiz de mi convivencia diaria con el dolor, así como los diversos procesos de rehabilitación, recuperación y terapia. Quizás, gracias a ello, descubrí la absoluta pasión que siento por estar viva y que me merezca la pena intentar allanar el camino a los que empiezan este recorrido.

A todo esta trayectoria aporto mi formación multidisciplinar: graduada en Humanidades en la Universidad Pompeu Fabra, en Danza Contemporánea por l’Institut del Teatre de Barcelona y en Artes Escénicas por The Tisch School of the Arts en NYU, mi bagaje en Start Ups y pequeña Empresa, y mi mundología viajera y de expatriada, trabajando como nómada digital.

La necesidad de tener que repensarme continuamente me ha llevado al coaching. Mi experiencia vital me impulsa ayudar a los demás a encontrar su camino, transformarse en lo que quieren ser y diseñarse la vida que quieren vivir.

De dónde viene todo esto

  • Especialista en Terapia Breve Estratégica,

    Cetebreu.es, AEPB, 2019.
  • Estudios Superiores de Neurociencia para el desarrollo personal y profesional,

    Educational Paths, 2017-2018.
  • Neurociencia aplicada al Coaching,

    acreditado por ICF y CCE, 2017
  • Licenciada en Coaching por la Universidad Ramón Llull,

    Fundació Pere Tarrés, Barcelona, 2016-2017.
  • Máster en Artes escénicas, Tisch School of the Arts,

    New York University, 2003-2004.
  • Primera beneficiaria beca Fulbright, Andorra,

    International Fulbright Committee, para cursar un máster en EEUU, 2003
  • Posgrado en Crítica literaria en la prensa,

    Universitat Pompeu Fabra, Barcelona, 2002.
  • Licenciada en Humanidades,

    Universitat Pompeu Fabra, Barcelona, 1994-1998.
  • Curso de Posgrado de Danza,

    Compañía profesional de danza IT Dansa, Barcelona, 1998-2000.
  • Licenciada en Danza contemporania,

    Institut del Teatre, Barcelona, 1994-1998.

Mis experiencias y mi camino me han ayudado a desarrollar mi filosofìa de vida

Flexibilidad Mental

Vemos a partir de quiénes somos. Creamos la realidad a través de nuestras percepciones y de nuestras subsiguientes interpretaciones particulares de la realidad.

Adquirir flexibilidad mental implica salir del patrón por defecto de cómo entendemos el mundo y así poder crear interpretaciones nuevas y útiles para  nosotros. Flexibilizarse es reencuadrar la mirada. Aprender a mirar, o ver donde no habíamos visto.

Sólo si logramos reprogramar la manera como entendemos la vida y nos identificamos en ella, podremos imaginar otra realidad más afín a nuestros objetivos.

Cambio

Nuestro sistema cerebral se basa en dos premisas básicas: la economía energética y la supervivencia. El ser humano está biológicamente programado para el cambio, y gracias a nuestra adaptación al cambio hemos evolucionado como especie, pero a su vez, somos altamente resistentes al cambio.

Cambiar un patrón automatizado, reactivo y de respuesta veloz por otro nuevo conlleva un alto consumo energético. Es un proceso lento y nuestro cerebro se resiste a ese derroche de energía. Aunque el cambio sea para nuestro bien, la función de nuestro cerebro es mantenernos con vida, no hacernos felices.

Para que nuestro cerebro nos conceda el derroche energético que implica “cambiar”, hay que estimularlo, y sólo la motivación de un nuevo escenario posible y mejor para nosotros puede ejercer esta función.

Libertad

No podemos controlar las circunstancias que nos suceden, pero es indiscutible que nuestra libertad máxima reside en escoger cómo respondemos a lo que nos acontece. Ahí nace nuestra capacidad de extraer valor de cualquier situación.

Trabajemos Juntos

Trabajemos Juntos